Bird_p137 reviewed Mutter Courage und Ihre Kinder by Bertolt Brecht (Edition Suhrkamp ; v. 49)
Vivir de la Guerra sin Aprender de Ella
5 stars
Leer Madre Coraje y sus hijos de Bertolt Brecht fue para mí una experiencia áspera, deliberadamente incómoda, y por eso mismo profundamente eficaz. No es una obra que invite a la identificación sentimental fácil, sino a una observación crítica que me mantuvo en constante tensión. Ambientada durante la Guerra de los Treinta Años, la pieza sigue a Anna Fierling, conocida como Madre Coraje, una mujer que sobrevive comerciando con los ejércitos mientras intenta proteger a sus hijos del mismo conflicto que le da sustento.
Desde el inicio sentí una contradicción difícil de ignorar. Madre Coraje es fuerte, ingeniosa y resistente, cualidades que suelen despertar admiración. Sin embargo, Brecht se encarga de desmontar cualquier heroísmo. Mientras la acompañaba arrastrando su carreta de batalla en batalla, percibí cómo su dependencia económica de la guerra la vuelve incapaz de escapar de ella. Esa lucidez amarga me provocó una inquietud constante: la guerra …
Leer Madre Coraje y sus hijos de Bertolt Brecht fue para mí una experiencia áspera, deliberadamente incómoda, y por eso mismo profundamente eficaz. No es una obra que invite a la identificación sentimental fácil, sino a una observación crítica que me mantuvo en constante tensión. Ambientada durante la Guerra de los Treinta Años, la pieza sigue a Anna Fierling, conocida como Madre Coraje, una mujer que sobrevive comerciando con los ejércitos mientras intenta proteger a sus hijos del mismo conflicto que le da sustento.
Desde el inicio sentí una contradicción difícil de ignorar. Madre Coraje es fuerte, ingeniosa y resistente, cualidades que suelen despertar admiración. Sin embargo, Brecht se encarga de desmontar cualquier heroísmo. Mientras la acompañaba arrastrando su carreta de batalla en batalla, percibí cómo su dependencia económica de la guerra la vuelve incapaz de escapar de ella. Esa lucidez amarga me provocó una inquietud constante: la guerra no solo mata con armas, también moldea mentalidades.
La pérdida progresiva de sus hijos fue uno de los aspectos que más me afectó. Cada muerte ocurre casi de manera absurda, como consecuencia directa de decisiones prácticas, negociaciones mal calculadas o simples descuidos. Me sorprendió la frialdad con la que Brecht presenta estos momentos. No hay grandes estallidos emocionales. Y sin embargo, yo sentí el golpe con fuerza. Esa distancia me obligó a pensar, no solo a reaccionar.
El personaje de Madre Coraje me generó emociones contradictorias. A veces quise juzgarla con dureza. Otras veces sentí compasión. Pero al final entendí que Brecht no busca ni condenarla ni absolverla. Quiere mostrar un mecanismo. La guerra como sistema que devora incluso a quienes creen saber cómo sobrevivir en ella.
Al terminar la obra quedé con una sensación de sequedad reflexiva. Madre Coraje y sus hijos no consuela ni ofrece redención. Me dejó una pregunta incómoda: ¿qué precio tiene adaptarse a un mundo injusto sin intentar cambiarlo? Esa pregunta, más que cualquier escena concreta, fue lo que siguió resonando en mí mucho después de cerrar el libro.