
Jazz by Toni Morrison
It is winter, barely three days into 1926, seven years after Armistice; we are in the scintillating City, around Lenox …
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It is winter, barely three days into 1926, seven years after Armistice; we are in the scintillating City, around Lenox …
Leer Muerte en la tarde de Ernest Hemingway fue para mí una experiencia tan fascinante como incómoda. No es una simple descripción de corridas de toros, sino un tratado que oscila entre la crónica, la reflexión filosófica y la confesión personal. Desde las primeras páginas, sentí que Hemingway me hablaba directamente, con su estilo sobrio y preciso, invitándome a comprender un mundo que, a primera vista, me resultaba ajeno y hasta brutal.
Lo que me impresionó más fue la manera en que Hemingway explica la corrida como un arte, una representación donde el valor humano se mide frente a la muerte. En sus palabras percibí que no se trataba de un espectáculo vacío, sino de una liturgia de riesgo, belleza y tragedia. Sin embargo, mientras avanzaba, yo mismo oscilaba entre la fascinación y el rechazo: podía admirar la elegancia de la descripción, pero no dejar de estremecerme ante la …
Leer Muerte en la tarde de Ernest Hemingway fue para mí una experiencia tan fascinante como incómoda. No es una simple descripción de corridas de toros, sino un tratado que oscila entre la crónica, la reflexión filosófica y la confesión personal. Desde las primeras páginas, sentí que Hemingway me hablaba directamente, con su estilo sobrio y preciso, invitándome a comprender un mundo que, a primera vista, me resultaba ajeno y hasta brutal.
Lo que me impresionó más fue la manera en que Hemingway explica la corrida como un arte, una representación donde el valor humano se mide frente a la muerte. En sus palabras percibí que no se trataba de un espectáculo vacío, sino de una liturgia de riesgo, belleza y tragedia. Sin embargo, mientras avanzaba, yo mismo oscilaba entre la fascinación y el rechazo: podía admirar la elegancia de la descripción, pero no dejar de estremecerme ante la violencia inevitable.
El autor dedica mucho espacio a detallar técnicas, movimientos, la preparación de los toreros y hasta la psicología del público. Me sorprendió descubrir cómo la corrida reflejaba, para él, una verdad más amplia: la necesidad de enfrentar la muerte con dignidad. Esta idea me tocó profundamente, porque me obligó a pensar en cómo vivimos el peligro, la vulnerabilidad y el fin de la existencia en nuestras propias vidas.
Más allá del tema taurino, Muerte en la tarde me pareció un espejo de Hemingway mismo: un hombre obsesionado con el valor, la autenticidad y la búsqueda de sentido frente al abismo. Al terminar el libro, quedé con sentimientos mezclados: incomodidad ante la sangre, pero también un respeto inesperado por la honestidad con la que el autor expone la vida y la muerte como dos caras inseparables de la experiencia humana.
Leer La señora Dalloway de Virginia Woolf fue para mí como entrar en un flujo de pensamientos que nunca se detiene, un río en el que las memorias, las impresiones y las emociones se entrelazan hasta formar una textura única. La novela transcurre en un solo día en Londres, siguiendo a Clarissa Dalloway mientras organiza una fiesta. A primera vista, parece un argumento sencillo, pero pronto comprendí que lo esencial no está en la acción, sino en la vida interior de los personajes.
Lo que más me impresionó fue la manera en que Woolf nos introduce en las conciencias de Clarissa, de Peter Walsh, de Septimus Warren Smith, un veterano de guerra traumatizado, y de tantos otros. Saltar de una mente a otra, sin aviso, me hizo sentir que estaba escuchando un coro de voces íntimas, cada una con sus heridas, recuerdos y deseos. Esta técnica del “flujo de …
Leer La señora Dalloway de Virginia Woolf fue para mí como entrar en un flujo de pensamientos que nunca se detiene, un río en el que las memorias, las impresiones y las emociones se entrelazan hasta formar una textura única. La novela transcurre en un solo día en Londres, siguiendo a Clarissa Dalloway mientras organiza una fiesta. A primera vista, parece un argumento sencillo, pero pronto comprendí que lo esencial no está en la acción, sino en la vida interior de los personajes.
Lo que más me impresionó fue la manera en que Woolf nos introduce en las conciencias de Clarissa, de Peter Walsh, de Septimus Warren Smith, un veterano de guerra traumatizado, y de tantos otros. Saltar de una mente a otra, sin aviso, me hizo sentir que estaba escuchando un coro de voces íntimas, cada una con sus heridas, recuerdos y deseos. Esta técnica del “flujo de conciencia” me atrapó por completo: sentí la vibración del tiempo, la fugacidad de los instantes.
Me conmovió especialmente el contraste entre Clarissa y Septimus: ella, rodeada de convencionalismos sociales pero consciente de su fragilidad interior; él, atrapado en su dolor y finalmente incapaz de soportar la vida. Ambos, de maneras diferentes, me hablaron de lo difícil que es existir en un mundo marcado por la memoria y la pérdida.
Al cerrar el libro, me quedó la sensación de que Woolf no escribió una historia sobre un día cualquiera, sino sobre la esencia misma de la vida: un tejido de pensamientos invisibles, donde lo efímero y lo eterno se tocan en silencio.

Virginia Woolf’s novel chronicles a day in the life of Clarissa Dalloway, a politician’s wife in 1920s London, as she …
In her most exuberant, most fanciful novel, Woolf has created a character liberated from the …
Leer Orlando de Virginia Woolf fue como dejarme arrastrar por un río que atraviesa no solo paisajes, sino también siglos, géneros y formas de ser. Desde las primeras páginas me sorprendió la audacia del relato: un joven noble en la Inglaterra isabelina que, en medio de su vida, se transforma en mujer y sigue viviendo durante más de trescientos años, como si el tiempo fuera solo un escenario cambiante.
Lo que más me fascinó no fue la fantasía en sí, sino la manera en que Woolf la utiliza para cuestionar la identidad. Acompañar a Orlando en su metamorfosis me hizo sentir que el yo no es algo fijo, sino un movimiento constante, una negociación entre deseo, cuerpo, sociedad y memoria. Cada época que atraviesa –la fastuosidad barroca, la rigidez victoriana, el inicio del siglo XX– lo enfrenta a distintas máscaras y expectativas.
Me conmovió también el tono lúdico, …
Leer Orlando de Virginia Woolf fue como dejarme arrastrar por un río que atraviesa no solo paisajes, sino también siglos, géneros y formas de ser. Desde las primeras páginas me sorprendió la audacia del relato: un joven noble en la Inglaterra isabelina que, en medio de su vida, se transforma en mujer y sigue viviendo durante más de trescientos años, como si el tiempo fuera solo un escenario cambiante.
Lo que más me fascinó no fue la fantasía en sí, sino la manera en que Woolf la utiliza para cuestionar la identidad. Acompañar a Orlando en su metamorfosis me hizo sentir que el yo no es algo fijo, sino un movimiento constante, una negociación entre deseo, cuerpo, sociedad y memoria. Cada época que atraviesa –la fastuosidad barroca, la rigidez victoriana, el inicio del siglo XX– lo enfrenta a distintas máscaras y expectativas.
Me conmovió también el tono lúdico, casi irónico, con que Woolf narra esta biografía inventada. Sentí que jugaba con los límites entre novela e historia, entre realidad y fantasía, y en ese juego surgía una libertad que pocas veces encuentro en la literatura. Orlando no es solo un personaje; es un espejo cambiante en el que vi reflejadas mis propias dudas sobre quién soy y quién podría llegar a ser.
Al cerrar el libro, no tuve la sensación de haber llegado a un final, sino de haber iniciado un viaje interior. Orlando me enseñó que el tiempo y el género no son cárceles definitivas, sino materiales con los que se puede experimentar. Y esa lección, envuelta en la prosa luminosa de Woolf, me dejó con una gratitud profunda y con la certeza de que la identidad es, ante todo, una aventura.

Virginia Woolf, Guillermo Tirelli: Orlando : una Biografía - Orlando : a Biography : Texto Paralelo Bilingüe - Bilingual Edition (Spanish language, 2022, Independently Published)
In her most exuberant, most fanciful novel, Woolf has created a character liberated from the restraints of time and sex. …

Story of Holden Caufield with his idiosyncrasies, penetrating insight, confusion, sensitivity and negativism. Holden, knowing he is to be expelled …
Leer Berlín Alexanderplatz de Alfred Döblin fue para mí como sumergirme en el corazón palpitante y áspero de la gran ciudad. La novela cuenta la historia de Franz Biberkopf, un exconvicto recién liberado que decide llevar una “vida decente”. Sin embargo, el Berlín de los años veinte no es un lugar para nuevos comienzos sencillos: el bullicio de las calles, las tensiones políticas, la criminalidad y las tentaciones arrastran a Franz una y otra vez a un torbellino de violencia y desesperación. (Más reflexiones sobre mis lecturas en Love Books Review )
Lo que más me fascinó fue la forma de narrar de Döblin. No es un relato clásico, sino un mosaico de voces, artículos de prensa, anuncios publicitarios y conversaciones, casi como una película temprana que se proyecta dentro de la mente. Al leer, a veces me sentí abrumado, incluso agitado, pero precisamente allí reside la fuerza: Berlín …
Leer Berlín Alexanderplatz de Alfred Döblin fue para mí como sumergirme en el corazón palpitante y áspero de la gran ciudad. La novela cuenta la historia de Franz Biberkopf, un exconvicto recién liberado que decide llevar una “vida decente”. Sin embargo, el Berlín de los años veinte no es un lugar para nuevos comienzos sencillos: el bullicio de las calles, las tensiones políticas, la criminalidad y las tentaciones arrastran a Franz una y otra vez a un torbellino de violencia y desesperación. (Más reflexiones sobre mis lecturas en Love Books Review )
Lo que más me fascinó fue la forma de narrar de Döblin. No es un relato clásico, sino un mosaico de voces, artículos de prensa, anuncios publicitarios y conversaciones, casi como una película temprana que se proyecta dentro de la mente. Al leer, a veces me sentí abrumado, incluso agitado, pero precisamente allí reside la fuerza: Berlín no aparece como un simple escenario, sino como un organismo vivo y desbordante.
Franz Biberkopf no es un personaje simpático en el sentido tradicional, pero resulta profundamente humano. Pude sentir su ingenuidad, su rabia, su anhelo de estabilidad. Y cuanto más se hundía, más me preguntaba: ¿existe en un mundo así algún espacio para la redención?
Berlín Alexanderplatz me desafió, a veces me frustró, pero también me impresionó. Es una obra que no se lee simplemente, sino que se atraviesa, cruda, dura, sin concesiones.

In this translation of a harrowing and sprawling novel of 1920s Germany, the shifting fortunes of a man newly released …
Leer La náusea de Jean-Paul Sartre fue como abrir una puerta a una habitación en la que ya había estado antes, pero que nunca me había atrevido a explorar por completo. La novela, presentada como el diario de Antoine Roquentin, un hombre aislado en la ciudad ficticia de Bouville, me confrontó con la experiencia más cruda y despojada de la existencia: la sensación de que nada tiene un sentido inherente.
Desde las primeras páginas, percibí una incomodidad creciente. Roquentin describe cómo los objetos cotidianos —un guijarro, una raíz, una silla— empiezan a revelarse en su pura presencia, sin el velo de las categorías y palabras que solemos usar para domesticarlos. Y es ahí donde aparece la "náusea": esa incomodidad física y metafísica que provoca darse cuenta de que las cosas simplemente son, sin razón, sin propósito. Al leerlo, sentí una mezcla extraña de vértigo y lucidez, como si por …
Leer La náusea de Jean-Paul Sartre fue como abrir una puerta a una habitación en la que ya había estado antes, pero que nunca me había atrevido a explorar por completo. La novela, presentada como el diario de Antoine Roquentin, un hombre aislado en la ciudad ficticia de Bouville, me confrontó con la experiencia más cruda y despojada de la existencia: la sensación de que nada tiene un sentido inherente.
Desde las primeras páginas, percibí una incomodidad creciente. Roquentin describe cómo los objetos cotidianos —un guijarro, una raíz, una silla— empiezan a revelarse en su pura presencia, sin el velo de las categorías y palabras que solemos usar para domesticarlos. Y es ahí donde aparece la "náusea": esa incomodidad física y metafísica que provoca darse cuenta de que las cosas simplemente son, sin razón, sin propósito. Al leerlo, sentí una mezcla extraña de vértigo y lucidez, como si por un momento pudiera mirar la realidad sin disfraces… y no siempre me gustara lo que veía.
La trama en sí es mínima. No hay una historia lineal, sino fragmentos de reflexiones, encuentros breves, diálogos que parecen no conducir a ninguna parte. Y, sin embargo, en esa aparente falta de dirección reside la fuerza del libro. Sartre no pretende contarnos una aventura, sino sumergirnos en la experiencia misma de estar vivo cuando se han caído todas las certezas.
Lo que más me impactó fue que, junto a la desesperación, también hay un atisbo de liberación. Cuando Roquentin comprende que la vida no tiene un sentido dado, también descubre que esa ausencia de sentido es lo que nos permite crear el nuestro. Esa idea se quedó conmigo como una semilla inquieta.
La náusea no es un libro que se lea para entretenerse. Es una confrontación, un espejo incómodo que devuelve nuestra propia mirada. Y aunque a ratos me pesó, también me recordó que mirar de frente el vacío puede ser el primer paso para llenarlo.

A fascinating existentialist novel, written in the form of a journal, about a historian who moves to a small port …
Leer Fiesta (título original The Sun Also Rises) de Ernest Hemingway fue como asistir a una celebración que poco a poco se convierte en un vacío emocional. Al principio, me sentí arrastrado por el ritmo vibrante de sus páginas: París, Pamplona, el vino, los toros, la amistad, la ironía constante. Pero detrás de todo ese movimiento, empecé a notar un silencio más profundo. Un cansancio. Una tristeza que nadie dice en voz alta, pero que lo impregna todo.
Jake Barnes, el narrador, me pareció una figura extraña. No se queja. No explica. Solo observa. Pero su mirada lo dice todo. Está herido —física y emocionalmente—, y esa herida lo separa de Brett Ashley, una mujer magnética y devastadora que parece amar a todos y a nadie al mismo tiempo. Me conmovió ese amor imposible, esa cercanía sin esperanza.
Hemingway escribe con su ya conocido estilo seco, sin adornos, …
Leer Fiesta (título original The Sun Also Rises) de Ernest Hemingway fue como asistir a una celebración que poco a poco se convierte en un vacío emocional. Al principio, me sentí arrastrado por el ritmo vibrante de sus páginas: París, Pamplona, el vino, los toros, la amistad, la ironía constante. Pero detrás de todo ese movimiento, empecé a notar un silencio más profundo. Un cansancio. Una tristeza que nadie dice en voz alta, pero que lo impregna todo.
Jake Barnes, el narrador, me pareció una figura extraña. No se queja. No explica. Solo observa. Pero su mirada lo dice todo. Está herido —física y emocionalmente—, y esa herida lo separa de Brett Ashley, una mujer magnética y devastadora que parece amar a todos y a nadie al mismo tiempo. Me conmovió ese amor imposible, esa cercanía sin esperanza.
Hemingway escribe con su ya conocido estilo seco, sin adornos, y sin embargo, logra transmitir una carga emocional brutal. Me sentí testigo de una generación que busca sentido entre ruinas, que bebe, viaja, ama y se burla porque ya no sabe qué más hacer.
Las fiestas de San Fermín en Pamplona, con su brutal belleza y su caos controlado, funcionan como una metáfora perfecta. Todos corren, todos gritan, pero en el fondo, nadie sabe muy bien por qué.
Fiesta no me dejó eufórico. Me dejó pensativo, algo vacío, como después de una noche larga. Es un libro que no grita, pero que se queda dentro. Y su eco, todavía lo escucho.

«Non m'importava che cosa fosse il mondo. Volevo soltanto sapere come viverci.»
Ampiamente autobiografico, il romanzo narra le vicende …
The Bluest Eye is Toni Morrison's first novel, a book heralded for its richness of …
Leer Ojos azules de Toni Morrison fue como abrir una herida y no querer cerrarla. La historia de Pecola Breedlove, una niña afroamericana que desea tener los ojos azules para sentirse amada, aceptada, bella, me golpeó más fuerte de lo que esperaba. Desde las primeras páginas supe que no estaba ante una novela cualquiera, sino ante una verdad que incomoda, que arde, que sacude.
Pecola no solo sufre racismo y pobreza; sufre la violencia silenciosa y cotidiana del desprecio. La sociedad le enseña, una y otra vez, que su existencia no vale. Y lo peor es que ella se lo cree. Esa fragilidad me rompió. Me vi obligado a mirar de frente lo que a veces preferimos ignorar: cómo la belleza puede convertirse en un arma, cómo la infancia puede deshacerse sin hacer ruido.
Morrison escribe con una mezcla única de poesía y crueldad. Cada palabra está medida, …
Leer Ojos azules de Toni Morrison fue como abrir una herida y no querer cerrarla. La historia de Pecola Breedlove, una niña afroamericana que desea tener los ojos azules para sentirse amada, aceptada, bella, me golpeó más fuerte de lo que esperaba. Desde las primeras páginas supe que no estaba ante una novela cualquiera, sino ante una verdad que incomoda, que arde, que sacude.
Pecola no solo sufre racismo y pobreza; sufre la violencia silenciosa y cotidiana del desprecio. La sociedad le enseña, una y otra vez, que su existencia no vale. Y lo peor es que ella se lo cree. Esa fragilidad me rompió. Me vi obligado a mirar de frente lo que a veces preferimos ignorar: cómo la belleza puede convertirse en un arma, cómo la infancia puede deshacerse sin hacer ruido.
Morrison escribe con una mezcla única de poesía y crueldad. Cada palabra está medida, cada imagen cargada de dolor. No hay redención fácil, no hay final feliz. Solo queda la pregunta incómoda: ¿cuántas Pecolas siguen creyendo que no merecen ser vistas?
Ojos azules no es solo una historia sobre racismo o belleza. Es una autopsia del alma, una denuncia de los mecanismos que destruyen desde adentro. Cerré el libro con un nudo en la garganta, con rabia, con tristeza… pero también con gratitud. Porque Morrison no escribió para consolar: escribió para despertar. Y conmigo, lo logró.

Toni Morrison: The Bluest Eye (Paperback, 2000, Plume)
The Bluest Eye is Toni Morrison's first novel, a book heralded for its richness of language and boldness of vision. …